COLUMNA I Denostados en RRSS, aprobados en las urnas

7/10/2017

 

 El domingo pasado fue de contrastes. Mientras que en locales de votación ubicados en el extranjero ganaba Ossandón o Kast, en Chile, ampliamente ganaba Piñera. Y terminó ganando. El hoy candidato de Chile Vamos fue electo con un 58,36% de la votación total de su sector, al contrario de lo que mostraban los datos recogidos de las redes sociales, en donde su nivel de rechazo alcanzó el 77%, mientras que la intención clara de voto por su candidatura fue del 33%[1]. Con Beatriz Sánchez sucedió algo similar: mientras que su votación total fue de 67,56%, la intención de voto para su candidatura alcanzó el 20% en RRSS (frente al 80% de rechazo). Aquí se pueden contemplar los siguientes dos fenómenos:

 

1.- Ambos candidatos obtienen rechazo o valoración negativa en las redes debido a la mayor exposición que tienen ante los medios. Esto se explicaría por hechos puntuales como la campaña llevada a cabo por Pamela Jiles (#TodosContraElGuiña), diversas campañas en las RRSS para que no saliera electo Sebastian Piñera, y las desafortunadas declaraciones de Beatriz Sánchez sobre Salvador Allende, publicadas por la revista Paula un par de días antes de la primaria. Esto es pertinente de destacar, pues existen candidatos cuya conversación en redes es endógena (que solo participa su círculo cercano, como MEO o Kast) y otros cuya conversación es exógena (los más expuestos, como Piñera y Sánchez). Así, los candidatos cuyas conversaciones son de característica exógena, sufren más ante ataques comunicacionales.

2.- Los datos indicarían, aunque de manera preliminar, que aquellos con mayor exposición (y por lo tanto, mayor valoración negativa) recibirían mayor votación. Como corolario, se subentiende que hay una relación inversa entre el porcentaje recogido en RRSS y el real recogido en urnas (aunque no de manera proporcional), indicando, además, que su alta valoración negativa no indicaría solo una mayor cantidad de votos absolutos[2], sino una mayor cantidad de votos decisivos para que gane un candidato (en este caso, precandidato)[3].

 

            Lo que sí podemos concluir fehacientemente, como afirma el Dr. César Cancino[4], es que las redes sociales distorsionan la realidad. Algunos, como la ex ministra Aylwin[5], afirman que la distorsionan en grados ilógicos, sin poder hallar vínculos y relaciones entre estas distorsiones resultantes. Lo que acabamos de ver en este sencillo ejercicio comparativo entre los resultados de los votos y la manifestación espontánea de votos en las RRSS es que, al parecer, hay una lógica  subyacente en este mundo virtual con respecto a su proyección en el mundo no-virtual, campo aún en  exploración y del cual queda mucho por investigar y proponer, todavía más si lo llevamos al ya complejo mundo real de la política y las elecciones, en un país que tiene un sistema de voto voluntario (que por sí, ya lo convierte en errático).

 

 

 

 

 

 

Juan Salvador Gaete L.

Ayudante de Investigación 

Observatorio Política y Redes Sociales

[1]     Datos recogidos entre el viernes 30 de Junio y el Domingo 2 de Julio a las 06:00 am

[2]     En el caso de existir un voto “castigo” a cada candidato – por ejemplo, que se pudiera votar, aparte de las 5 opciones presentadas en la papeleta, otras 5 opciones rechazando exclusivamente a uno de los precandidatos. Es decir, una casilla de voto para S. Piñera, otra de rechazo para S. Piñera, y así sucesivamente para todos los precandidatos.

[3]     Ciñéndose a la lógica de la explicación del punto anterior.

[4]     En el seminario “Política, Redes Sociales y Big Data”, llevado a cabo en Marzo de 2017, en la Universidad Central de Chile.

[5]     En la primera emisión de la temporada 2017 del programa “En Buen chileno” de Canal 13.

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